Página principal - Índice - Página anterior - Siguiente página

 

PERSPECTIVA FINAL DE LA ASOCIACIÓN

   

            Con base en toda la información presentada en este libro, y producto de un análisis minucioso, la Asociación considera lo siguiente:

            El Último Testamento es un a compilación de escritos atribuidos a Roque Rojas, y aunque esto no se puede afirmar al cien por ciento, damos nuestro voto de confianza en que así fue. Sin embargo, dicha compilación está incompleta y plagada de múltiples adiciones y adulteraciones que dificultaban saber con exactitud que partes fueron escritas por Roque Rojas, y que partes fueron añadidas.

            Consideramos que el Último Testamento fue inspirado por Dios Todopoderoso; sin embargo, no lo consideramos divino debido a las múltiples alteraciones que tiene. Lo colocamos en un rango de autoridad inferior con respecto al Antiguo y Nuevo Testamento.

Si usted tiene dos vasos con agua pura; pero a uno de ellos le cae una, ¡solo una!, mota de polvo. El polvo tal vez no altere el color o el sabor del agua; pero si usted es honesto, forzosa e inevitablemente deberá considerar el agua con la mota de polvo como de una pureza inferior respecto al agua del otro vaso.

En este caso, créanos que en el Último Testamento ha caído algo más que una mota de polvo. Por tal razón y en honor a la verdad no lo podemos considerar igual y mucho menos superior al Antiguo y Nuevo Testamento.

            El Último Testamento constituye una exhortación dirigida en especial al pueblo mexicano para abandonar las tradiciones y las supersticiones de la iglesia católica romana y establecer un mejor vinculo con Dios Todopoderoso.

Por lo tanto, tras un cuidadoso análisis retomamos lo que es correcto dentro del Último Testamento y desechamos los agregados e inexactitudes que en él se encuentran; pues para nosotros constituye una exhortación más de espiritualizarnos; pero no la única, ni la mejor fuente de conocimiento espiritual.

            De la estructura y simbología de la iglesia descrita en el Último Testamento, la tomamos sólo en forma simbólica, es decir nos sirve únicamente para comprender de manera gráfica algunos aspectos de la voluntad divina; pero de manera parecida a como un buen dibujo de alguna visión del Apocalipsis nos permite comprenderla mejor, sin que eso signifique que es obligatorio ver el dibujo para entender o simplemente para tener derecho a leer el Apocalipsis.

Sin embargo, no justificamos que se atribuyan poderes mágicos a los símbolos, ni que sean instrumentos para controlar energías superiores; mucho menos aceptamos que se construya a partir de ellos un supuesto esoterismo eliasista, que en lugar de ser un conjunto de disertaciones coherentes entre sí; es más bien un cúmulo de “divagaciones” sin fundamento, que cada eliasista acomoda para su beneficio y para considerarse el único poseedor de tal conocimiento.

            Aclaramos que de esta forma no estamos negando la existencia de un leguaje simbólico en las revelaciones dadas por Dios. Dicho en otras palabras afirmamos que existe un “lenguaje simbólico espiritualista” (con todos los aspectos que esto implica); pero como lenguaje es coherente entre sí y permite que a partir de conceptos simples se construyan y comprendan conceptos complejos. No obstante el simbolismo esotérico que habitualmente se presenta, al compararlo con el verdadero simbolismo es como comparar una poesía en otro idioma con los “balbuceos” que pronuncia alguien que finge hablar en otro idioma.

            Por otra parte, reconocemos que muchos aspectos del simbolismo eliasista se han perdido; pero como ya se dijo no son indispensables para comprender la verdadera voluntad de Dios. Considere el siguiente ejemplo: Si usted perdió su resumen de un libro, pero aún tiene el libro ¿Está usted imposibilitado de volver a leer el libro?... Es cierto que el resumen lo ayudaba, pero no es indispensable. Tal vez piense que no tiene tiempo para volverlo a leer; pero ¿Prefiere intentar leerlo de nuevo, o confiar en lo poco que recuerda del resumen extraviado?... En otras palabras, si aún tenemos el mensaje de Dios el que hayamos perdido un resumen de ese mensaje no nos imposibilita de volver a analizar el mensaje.

            Respecto al autor del Último Testamento, consideramos que de acuerdo a la evidencia Roque Rojas tal vez no haya efectuado una compilación final del Último Testamento; pero damos nuestro voto de confianza en cuanto a que él es el autor (inspirado por Dios) de por lo menos la idea general la cual posteriormente sería manipulada por sus seguidores.

            Consideramos a Roque Rojas como un hombre enviado por Dios con el poder y la misión del profeta Elías (pero no eran la misma persona) para sembrar la semilla de la verdadera espiritualidad en México, y de esa forma fundara una congregación (iglesia o pueblo) preparado, conocedor y obediente de la voluntad divina; y preparado para el retorno de Jesús como se describe en las Sagradas Escrituras.

            Se considera a Roque Rojas como un mesías, no en el sentido de salvador de los hombres; sino en el sentido original de la palabra mesías, (que quiere decir ungido). Es decir Roque Rojas fue un “ungido” con el poder divino para efectuar una misión que culminaría con un despertar espiritual de la humanidad, preparándola para el retorno prometido de Jesús, y la destrucción de toda maldad y sufrimiento como Dios Todopoderoso lo ha prometido.

 

 

 

e-mail

© Asociación para Estudios de Filosofía Espiritualista A.C.

México 2000