Tengan cuidado: no se dejen llevar por quienes los quieren engañar con teorías y argumentos falsos, pues ellos no se apoyan en Cristo, sino en las tradiciones de los hombres y en los poderes que dominan este mundo. Col 2:8

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Cátedras

 

Cátedra del 17 de diciembre de 1950

 

(Realizada en el Cerro del Atache en Taxco Guerrero.)

 

 

 

El Ojo de mi divinidad entre vosotros y en esta alba de gracia, desciendo de lo infinito hasta tu humanidad para decirte: el silencio enciérrase en tu mismo interno, porque está en el reino del alma, el cual es invisible para los ojos materiales.

 

Si tú quieres encontrar el silencio del alma, tú mismo debes prepararte, porque recuerda, sólo los puros de corazón pueden entrar en él para que tu voluntad, sea absorbida por mi voluntad divina y así puedas estar en conciencia de santidad y mirar el santo lugar que está todo iluminado y allí puedas contemplar las tablas de la ley, para que las leas bien, porque en ellas están contenidos los veintidós mandamientos que los hombres siempre necesitan.