Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino un espíritu de poder, de amor y de buen juicio. 2Ti 1:7

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EL PODER CURATIVO Y COMO SE REALIZA

 

 

 

 

 

1.1. RESUMEN.

 

En el presente trabajo se analizan distintos aspectos del poder curativo espiritual, se da su definición, se describen sus principales características. También se describe qué no es el poder curativo espiritual, proporcionando la explicación pertinente de porque se aceptan o se rechazan algunas prácticas curativas como son: la herbolaria, acupuntura, Dianética, homeopatía y medicina alópata; y el lugar que ocupan dentro del trabajo espiritual. Finalmente presenta una descripción del procedimiento curativo en sí.

 

 

 

1.2. INTRODUCCIÓN.

 

La salud es uno de los bienes más preciados por el ser humano. Por tal motivo, para conservarla o para recuperarla ha recurrido a los más diversos procedimientos. Desgraciadamente, no todos son correctos; y muchas veces ha confundido lo que es el poder curativo espiritual con un procedimiento físico de curación (también llamado natural o material) que aunque es semejante; no es lo mismo.

 

Este tema tiene importancia especial para los espiritualistas, pues ellos han recibido el poder curativo como un medio valiosísimo para difundir la voluntad de Dios Todopoderoso; sin embargo, a veces han convertido el medio en un fin, y a veces han sustituido el medio correcto por uno erróneo.

 

Debido a tales circunstancias, en esta plática se analizará el poder curativo espiritual cubriendo los objetivos siguientes:

 

 

 

1.3. OBJETIVOS.

 

  • Conocer qué es el poder curativo espiritual.

  • Reconocer que no es el poder curativo espiritual.

  • Conocer como se realiza.

 

 

 

 

 

1.4. EL PODER CURATIVO

 

1.4.1. ¿QUÉ ES?

 

Como espiritualistas, el poder curativo que nos interesa es el espiritual, el cual se define como: La capacidad que Dios Todopoderoso entrega a sus seguidores para mantener o restaurar la salud, ya sea para uso propio o para el beneficio de los demás. Todo esto dentro de los límites que establece la voluntad de Dios Todopoderoso.

 

 

 

1.4.2. CARACTERÍSTICAS

 

El poder curativo espiritual además de lo antes mencionado, también posee otras características como las siguientes:

 

La curación es un don [regalo]dado por Dios Todopoderoso al enfermo. Y este es entregado por las condiciones del enfermo y no por las de quien cura, a quien[es falsa la antigua creencia de templos espiritualista, que afirmaba; “El espiritualista no puede curarse a sí mismo ni a sus familiares”.] en lo sucesivo de esta plática llamaremos “sanador”.[Sólo en esta plática, pues fuera de ella es llamado; facultad de curación o simplemente espiritualista.] Por otra parte, recordemos que Jesús dijo: “tu fe te ha salvado”[Lc 8:48, 50]. Eso sin olvidar que en las antiguas congregaciones espiritualistas se decía: “Para que te cures debes tener fe”. El mejor sanador no podrá curar al enfermo a quién Dios Todopoderoso no le haya otorgado el don [la gracia] de ser sanado; pero el enfermo que por alguna razón Dios Todopoderoso lo haya señalado para ser sanado, podría recibir la salud casi por cualquier sanador o medio[(Lc 17:15-19, Lc 7.1-10)]. Recordemos la historia de los creyentes que sanaban con sólo estar bajo la sombra del apóstol Pedro[Hch 5:15]., o quizá el mejor ejemplo venga de la mujer que tocó la ropa de Jesús y fue sanada[Lc 8:43-48].

 

Sin embargo, aunque se trata de un don, el sanador debe hacerse digno transmisor de ese don. Por tal motivo debe tratar de ser un verdadero espiritualista, y así empezará por ser honesto; y si es honesto no mentirá indicando tratamiento producto de su imaginación o mintiendo acerca de lo que puede hacer o percibir. Debe también perseverar en la oración [entendida como la comunicación con Dios Todopoderoso]y la meditación[Considerara como la reflexión o el pensamiento activo sobre la voluntad de Dios Todopoderoso]; y sobre todo debe tener fe. En otras palabras; debe ser espiritualista.

 

 

 

El poder curativo es un medio no un fin. El cual, como ya se comentaba sirve para difundir la voluntad de Dios Todopoderoso. Pues el espiritualista puede efectuar el procedimiento de curación en alguien que morirá cinco minutos después; pero por la curación, al morir estará en una condición espiritual superior que si no hubiera recibido el procedimiento.

 

Convertir el poder curativo (la curación) en un fin, es despojarla de su verdadero valor; pues considere usted los siguientes aspectos:

 

El mejor sanador ¿Cuánto tiempo podrá curar y mantener vivo a un ser humano, si todos han de morir?. ¿A caso Jesús no fue el mejor sanador? Y si lo fue ¿por qué todos lo que el sano murieron (incluso a quienes resucitó)?.

 

En otras palabras, el fin es entregar el mensaje de Dios al enfermo. Si el enfermo recibe y acepta realmente ese “mensaje de Dios”, podrá seguir físicamente enfermo; pero espiritualmente estará progresando; es decir sanando.

 

 

 

El sanador siempre establece la diferencia entre la curación espiritual y los procedimientos naturales. Es decir, puede dar una receta pero dejando muy claro que la verdadera sanidad se obtiene con el cambio de actitud, apegándose a la voluntad divina.

 

 

 

Trasmitir el mensaje de Dios, es quizá la parte difícil de la curación; pero la más importante. El mensaje deberá entregarse dialogando con el enfermo, escuchando sus necesidades, aclarando sus dudas y despejando sus inquietudes. Ese diálogo (plática) debe hacerse antes y después del acto mismo de la curación, a lo largo de sus curaciones; al enfermo y a su familia.

 

Dicho de otra forma, la curación no es invocar a los poderes del cielo, ni tampoco dar una receta y mucho menos dar una clase forma de religión o teología; la curación es individualizar el mensaje de Dios Todopoderosos para cada enfermo, y así sean satisfechas sus necesidades. Lo cual es, indiscutiblemente muy difícil si no se vive el espiritualismo, o se piensa que el espiritualismo es algo solo para quienes sepan maya o hebreo, o para quines sean vegetarianos o hayan estudiado teología.

 

Por ser “algo” tan “difícil”, pocos lo realizan y a la mayoría le resulta más fácil dar una receta, practicar algún procedimiento físico (material) de curación o enviarlos a algún centro arqueológico (centro de energía) y “colgarles”múltiples símbolos; pero eso no es el poder curativo espiritual.

 

En el mensaje que se entrega al enfermo deben, si así se necesita, cubrirse los puntos siguientes:

 

  1. La existencia de un solo Dios Todopoderoso.

  2. Que Dios tiene un plan de vida para cada ser humano.

  3. Que al transgredir ese plan se produce la enfermedad[El trasgresor no necesariamente es el enfermo, pues puede ser por herencia. Por ejemplo, un padre alcohólico y una madre drogadicta muy seguramente engendraran un hijo enfermo.].

  4. Que ese plan de vida o “voluntad de Dios”, como lo llama nuestra Asociación, no nos priva de disfrutar la vida; sino nos enseña a vivirla realmente.

  5. Esa voluntad divina no nos hace inmunes al sufrimiento; sino no enseña a comprender su causa para evitarla y a beneficiarnos de él[Si ya no odiamos al tener sufrimiento nos purificamos (dignificamos; si perdonamos al que nos hiere mejoramos(evolucionamos) espiritualmente.].

  6. Que Dios Todopoderosos conoce nuestras intenciones más ocultas y a Él no podemos sobornarlo o chantajearlo diciendo: “Si me sanas, dono algo para la congregación” o “Si no me sanas me portare mal”. En otras palabras a Dios no podemos “convencerlo” con unas flores o unas velas, y tampoco podemos fingir aceptar su voluntad mientras nos cura.

  7. Que sólo teniendo la voluntad sincera para acercarse a Dios Todopoderoso y empezando por hacer lo que su ley indica, nos permitirá recibir la sanación.

 

 

 

1.4.3. ¿QUÉ NO ES PODER CURATIVO?

 

Antes de conocer como se efectúa el procedimiento de curación espiritual, conviene recordar brevemente que otros procedimientos se han empleado en las congregaciones espiritualista y por que no son parte de la curación espiritual. Estos podemos dividirlos en dos grupos; que son: Los naturales [físicos o materiales] y los erróneos.

 

 

 

Los procedimientos naturales de curación. En este grupo se incluyen los procedimientos curativos, que aunque son válidos “no son espirituales”, su empleo es conveniente; pero su enseñanza dentro de las congregaciones espiritualistas y en horarios de trabajos espiritualistas resultan tan poco útiles espiritualmente como un curso de repostería y uno de primeros auxilios. Los principales ejemplos de esos procedimientos son los siguientes:

 

Acupuntura. La cual goza de mucho respaldo científico; pero se corre el riesgo de ser influidos por los conceptos de su filosofía original tales como los cinco elementos y el ying yang, cuya semejanza con los conceptos del espiritualismo es meramente incidental.

 

Herbolaria. Aunque posee una amplia difusión y se presenta en muy diferentes formas, siempre hay que ser cuidadosos con ello pues es frecuente se practique partiendo de principios equivocados.

 

Medicina alópata. La cual es considerara hasta la fecha como la norma con la cual se cotejan los demás procedimientos; pero su principal inconveniente es que ejercerla sin el título correspondiente constituye un delito[Así que ya no debe haber “hermanitos espirituales” que receten binotal y flanax.]. Además, para su práctica ya están los médicos.

 

Actividades físicas. Estas incluyen yoga y tai chi chuan, que indudablemente son bastante útiles; pero su emplea debe ser muy cuidadoso pues es muy grande el riesgo de ser influidos por los sistemas de pensamiento que las crearon, en especial si no se conoce bien el espiritualismo [lo que ha pasado en muchas escuelas]y se puede terminar mezclando el espiritualismo con conceptos y términos provenientes de esas formas de pensamiento.

 

 

 

Los procedimientos erróneos de curación. En este grupo se incluyen los procedimientos que se desaconsejan totalmente, porque carecen de todo fundamento científico o espiritual, y por lo regular difunden una visión distorsionada de la voluntad divina, en las congregaciones espiritualistas los principales ejemplos son:

 

Medicina Homeópata. Aunque está ampliamente difundida incluso entre personal médico, hasta el momento no ha logrado demostrar científicamente su validez; y para la perspectiva espiritualista resulta irrelevante.

 

Simbolismo. El cual es el procedimiento más difundido, pues es tan antiguo como la cultura humana y con fundamentos muy sencillos. Se presenta de múltiples formas, las cuales se agrupan en dos variantes principales; El simbolismo por similitud, y el simbolismo por antagonismo. El primero consiste en creer que una enfermedad es de tipo fría, entonces el tratamiento será con algo también de tipo frío[Un ejemplo extremo de este procedimiento lo observamos en algunos grupos que se dicen “espiritualista”, quienes afirman. Tu enfermedad como fue hecha un lugar donde trabajan “lo negro” y como aquí es un lugar de luz donde se trabaja lo blanco “no te podemos curar”]. La variante de antagonismo, como su nombre lo indica; afirma: si tu enfermedad es por fío se cura con algo caliente.

 

Este procedimiento en un inicio puede parecer y resultar efectivo; pero la extensión injustificada de sus afirmaciones raya en lo incongruente. Además, es frecuente que las categorías “blanco ” y ”negro” crezcan enormemente y haya enfermedades “verdes”, “grises” o “rojas”; pero todo esto sin ningún fundamento real; y los tratamientos serán más complejos y de ser “algo” que se tomaba o aplicaba ahora serán algún objeto que se porta, un color que se viste etcétera.

 

Tradicionalismo. Este procedimiento consiste en tratar de “rescatar” el conocimiento oculto de las culturas antiguas, llámense mayas, egipcios, pieles rojas etcétera. Su error está en lo superficial de sus razonamientos pues carecen de todo sustento histórico, arqueológico y espiritual, pues más que rescatar e interpretar las antiguas culturas; en realidad las toman de pretexto para justificar sus propias creencias con las cuales reinterpretan (o mal interpretan) las culturas antiguas. El ejemplo más representativo en el espiritualismo lo constituye el “rescate” de las enseñanzas de los esenios pues de lo que ellos afirman distintos grupos espiritualistas no coincide en lo más mínimo con las pruebas científicas sobre los mismos[Por ejemplo, les atribuyen muchos escritos, pero su contenido difiere de los escritos encontrados en el mar muerto.].

 

Las pseudociencias. Que son muy comunes en estos tiempos de gran tecnología y que incluyen desde los productos casi milagrosos ofrecidos por televisión hasta organizaciones semirreligiosas como Dianética, Método Silva de Control Mental, la parapsicología y un sinnúmero de agrupaciones, logias y sociedades que se autodenominan científicas y que ni siquiera saben que es ciencia. Sus principios suelen ser prácticos; pero sus resultados finales son falsos, pues aunque se presentan con alarde científico, no poseen tal fundamento; espiritualmente son erróneas. Sin embargo, es triste notar que han tenido mucha influencia en las congregaciones espiritualistas principalmente en las escuelas.

 

 

 

Aunque el listado para cada grupo de los antes mencionados podría extenderse, como ya se mencionó antes, sólo se han mencionado los procedimientos que más frecuentemente se han empleado en las congregaciones espiritualistas. Para todos estos procedimientos, y para otros no mencionados, la Asociación ha realizado cuidadosos análisis para determinar su validez; así que si alguien tiene interés en especial por alguno de los grupos o procedimientos señalados, puede comunicarse con la Asociación para mayor información, ya que tratarlos aquí con más detalle escapa a los alcances en tiempo destinados para este trabajo.

 

 

 

1.4.4. ¿CÓMO SE REALIZA EL PODER CURATIVO?

 

Teniendo en mente todos los aspectos mencionados anteriormente, el procedimiento curativo es muy sencillo. Éste empieza por orar al Dios Todopoderoso para pedir esa capacidad de entregar la salud al enfermo, continua con colocar las manos sobre el paciente, ya se sobre su cabeza o sobre la parte enferma (si es que el paciente está presente, o simplemente teniéndolo en mente si está ausente).

 

Si antes no se había podido platicar con el paciente sobre su problema, escuchándolo.

 

El colocar las manos sobre el paciente es algo simbólico, mas no indispensable; también pueden efectuarse ademanes de despojar de “algo” al paciente, si estos se realizan con moderación y respeto; deben evitarse las exageraciones o el exceso de contacto físico[golpear al enfermo o “tronar sus huesos”]. Puede recorrerse todo el cuerpo del paciente con las manos durante el procedimiento aunque esto tampoco es indispensable.

 

En ese momento debe orarse en voz alta para testimonio del enfermo y para invitarlo a orar también.

 

Si se considera prudente y siempre con las aclaraciones debidas pueden emplearse o sugerirse tratamientos complementarios de tipo físico.

 

Finalmente, el invitar al enfermo a acudir a las reuniones de curación o de cátedra, con el propósito de que él pueda ir comprendido un poco mejor la voluntad de Dios Todopoderoso.

 

 

 

1.5. CONCLUSIONES

 

La curación espiritual es una herramienta muy útil para difundir el mensaje de Dios, sin embargo, debemos ser cuidadosos al utilizarla, para no sustituirla con procedimientos que si bien no son malos, espiritualmente no ayudan.

 

Por tal motivo deberíamos depurar los procedimientos de curación que se realizan en nuestras congregaciones desechando lo equivocado y dándole a cada actividad su justo valor.

 

Nunca debe olvidarse que la curación es un medio y no un fin, y que un mejor cumplimiento de la voluntad divina es lo que nos trae la salud y la solución a nuestros problemas.

 

 

 

1.6. DIVULGACIÓN.

 

[La Asociación a finales de este año publicará un trabajo que trata con detalle todos los aspectos de la curación e incluye una explicación detallada de porqué algunos procedimientos se consideran erróneos.]

 

 

 

Asociación para Estudios de Filosofía Espiritualista A.C.

 

México, mayo del 2000

 

 

 

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