Que Dios mismo, el Dios de paz, los haga a ustedes perfectamente santos, y les conserve todo su ser, espíritu, alma y cuerpo, sin defecto alguno, para la venida de nuestro señor Jesucristo. 1Ts 5:23

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Los problemas internos del espiritualismo

 

 

 

Resumen

 

Se describe la situación actual del espiritualismo haciendo énfasis en los problemas internos que enfrenta, y se señalan las soluciones equivocadas que se han tratado de dar a los mismos, además se explica porque dichas soluciones no son adecuadas y presenta también los pasos iniciales que deben realizarse para solucionar los problemas.

 

 

 

Objetivos

 

  • Mostrar los principales problemas que internamente enfrenta el espiritualismo

  • Señalar las soluciones equivocadas que se han dado a esos problemas

  • Determinar los primeros pasos que deben darse para solucionar estos problema

  • Despertar en sus lectores un vivo interés por conocer y rescatar lo que es el verdadero Espiritualismo, libre de cualquier agregados

 

 

 

Introducción

 

Durante mucho tiempo se ha descrito al espiritualismo de muy diversas formas y todas ellas lo señalan como algo realmente superior; se le describe como el verdadero camino para acercase a Dios, como la fuente del conocimiento verdadero, como la más espiritual de las religiones, como la más perfecta de las filosofías etcétera. Por otra parte a sus integrantes se les ha considerado poseedores de conocimientos especiales, dotados de grandes poderes y ejemplos fieles de como debe ser un seguidor de Dios Todopoderoso, es decir deben mostrar amor, armonía, sabiduría y comprensión hacia todos, incluyendo para quienes no son espiritualistas.

 

Pero ¿Realmente es así en la actualidad?, ¿Realmente hay un conocimiento superior en el espiritualismo?, ¿Realmente sus seguidores actúan como discípulos de Jesús? O tal vez sólo son una religión más, llena de ignorancia e hipocresía, tal vez sólo son un grupo más que se dice no religioso pero sí científico y desconoce los principios básicos de la ciencia; tal vez sus integrantes sólo pregonan la espiritualidad y ellos mismos justificándose bajo el dicho de que “nadie es perfecto”, siguen guiando su vida bajo sus propias creencias, es decir son espiritualistas en la palabra; porque en los hechos son un humano más tan materialista, impulsivo, e ignorante como el resto de la humanidad.

 

Tras reflexionar ante tal situación, consideramos que son tres los problemas que más afectan a los espiritualistas y estos son; primero, la falta de sabiduría y conocimientos firmes; segundo, inadecuada actitud hacia la humanidad; y tercero la falta de unidad. Y estos son los que enseguida se describen.

 

 

 

Primer Problema: Falta de Sabiduría y conocimientos firmes

 

Contrario a lo que debería ser, y contrario a lo que muchos de los dirigentes espiritualistas afirman, la mayoría de grupos espiritualistas carecen de sabiduría y de un conocimiento firme, cuidadosamente fundamentado, coherente entre sí y capaz de dotar al espiritualista de una visión plena y una comprensión clara de su función en este mundo y en este tiempo. Así que en la actualidad, el espiritualista que inicia en vez de recibir una adecuada instrucción espiritual, sólo recibe errores que pueden ser de dos tipos, suposiciones personales o mezcla de ideas ajenas al espiritualismo; veamos en seguida en que consisten estos errores.

 

 

 

Suposiciones personales

 

Por un lado en los grupos espiritualistas más tradicionales (como los trinitarios marianos o el eliasismo), la instrucción espiritual es sólo la opinión del o de los responsables del grupo que cuando explica sobre algún asunto se toma como verdad absoluta; pero dicho responsable jamás aporta una explicación fundamentada y jamás permite que se le cuestione y en todo caso siempre argumenta que su fuente de conocimiento es una revelación directa de Dios o un conocimiento obtenido como fruto de su larga experiencia.

 

Pero ambos argumentos son inútiles. El primero porque cuando una revelación se analiza, si es correcta, se comprende mejor; y si es errónea los errores se vuelven más notorios; Dios mismo de múltiples formas nos ha exhortado a analizar lo que nos llega como conocimiento pues nos ha dicho “Averigua las cosas que de Dios vienen, y tamízalas en el análisis de la razón1, también nos ha advertido “...Porque vendrán falsos mesías y falsos profetas y harán grandes señales y milagros, para engañar...2 y ante tales indicaciones estamos obligados a no creer ciegamente en cualquiera que diga haber recibido una revelación divina; sino que debe ser analizada.

 

El segundo argumento que dice que es fruto de la experiencia tampoco es válido pues lo importante no es el tiempo trascurrido; sino como se ha utilizado ese tiempo. Algunas religiones plagadas de errores tienen cientos de años y continúan en su error; en cambio algunas personas en unos cuantos años de vida se percatan de esos errores y los evitan. Por lo tanto ser espiritualista de cuarenta o cincuenta años, cuando no se acompaña de frutos adecuados, porque en ese tiempo poco o nada se ha hecho, más que un honor es una vergüenza. ¿Quién estaría orgulloso de que en cuarenta o cincuenta años no hubiera terminado un trabajo que sólo requería diez?...

 

 

 

Mezcla de ideas ajenas al espiritualismo

 

En otras ocasiones el error es opuesto y ocurre generalmente en los grupos que se precian de estar evolucionando (como las escuelas), y ahí en vez de recibir una adecuada instrucción espiritual, sólo se recibe una desagradable mezcla de ideas provenientes de otras religiones o filosofías y que mal adaptadas se muestran como supuesto conocimiento espiritual.

 

Este tipo de error sólo demuestra la profunda ignorancia de quienes lo comenten, pues buscan fuera lo que hay dentro, además demuestra que no sólo son ignorantes del espiritualismo sino también lo son de esas religiones o filosofías que pretender adoptar. Este error lo podemos observar cuando los grupos espiritualistas empiezan a adoptar términos, conceptos, creencias, prácticas y libros de otras ideologías; y es que el error no es adoptarlas, el error está en tomarlas sin haberlas analizado con pleno conocimiento y de forma minuciosa para poderles dar el lugar que verdaderamente les corresponde, al no hacerlo están introduciendo aquello que parece bueno cuando en realidad no lo es, recordemos que las apariencias engañan y que además el espiritualismo por ser correcto y verdadero, pude tener similitud con algunos aspectos que son enseñados de manera correcta en otras religiones o filosofías, pero eso no significa que el resto de tal religión o filosofía sea correcta en todos sus demás aspectos y deba adoptarse. Tomemos un ejemplo: Los Judíos creen en un solo Dios, nosotros (los espiritualistas) también; pero no por esa coincidencia vamos a rechazar a Jesús como el mesías igual que ellos lo hacen ¿o sí?...

 

A pesar de lo obvio del error, algo semejante se ha producido en diversos grupos espiritualistas donde se han adoptado libros de autores como; Allan Kardec, Conny Méndez, Ramatis, Sai Baba, Prabupada, etcétera, los cuales circulan sin que se aclare que puntos son semejantes con el espiritualismo y que puntos son francamente opuestos al espiritualismo. Y eso sin contar que entre dichos autores también existen ideas contradictorias.

 

Como ya se decía, tales actitudes sólo demuestran que se ignora la respuesta espiritualista ante tales asuntos, además de manifestar la completa ignorancia de esas ideologías ajenas al espiritualismo. Veamos tres ejemplos más de este error.

 

En algunos grupos espiritualistas se ha adoptado el dogma católico-romano de la trinidad; pero carecen de una argumentación firme y razonada que explique porque lo aceptan.

 

Otro ejemplo lo vemos en quienes consideran que Jesús fue Esenio y afirman que el cristianismo tomo sus creencias y mensajes de la secta esenia y pretenden probar estas creencias con las hipótesis basadas en libros carentes de toda seriedad y que señalan algunas similitudes entre las enseñanza de Jesús y la de los Esenios; pero omiten deliberadamente o tal vez por ignorancia las profundas diferencias entre Jesús y los Esenios.

 

Finalmente otro ejemplo, a veces los espiritualistas toman conceptos que son muy amplios y complejos dentro de otras ideologías y realizan nefastas adaptaciones e interpretaciones que no solo constituyen una ofensa para el espiritualista sino incluso para el seguidor de tales conceptos; por ejemplo decir que la palabra “David” significa “dar vida” o que “Dharma” significa “dar” constituyen aberraciones que solo la ignorancia de esos asuntos podría generar.

 

 

 

Supuestas soluciones

 

Tratando de resolver este problema de la falta de sabiduría y al observar que los errores antes descritos, algunos espiritualistas intentan resolverlo tomando dos supuestas soluciones que sólo agravan los errores y esas son las siguientes.

 

 

 

Permanecer estáticos

 

Algunos espiritualistas pensando en que si así los enseñaron y así los dejaron es por algo y nadie tiene derecho para cuestionar si las cosas están bien o no.

 

Aunque para la mayoría pude resultar evidente porque está actitud es equivocada, se hará una breve mención de porque es inadecuada esta actitud.

 

El espiritualismo es evolución, progreso o adelanto constante, quien no lo ejerce así simplemente no se puede llamar dignamente espiritualista. Si a los espiritualistas que toman la actitud de permanecer estáticos los hubieran dejado a la mitad de un puente que por diferentes causas está derrumbándose ¿continuarían ahí?... Lo más sensato es procurar salvar su vida alejándose de ahí. De manera similar a esos espiritualistas se les dejo a medio puente que ante las situaciones de los nuevos tiempos está derrumbándose ¡Salga de ahí!, ese lugar donde ahora está no es el fin del camino, sólo es una etapa más. Recuerde que Dios no quiere máquinas que repitan rituales que no comprenden, ni pericos que repitan su palabra sin haberla comprendido y sin ponerla en práctica; abandone esa actitud pues después de todo es algo más que su vida material lo que está en peligro.

 

A veces esa actitud estática surge del temor a enfrentar situaciones nuevas que en el camino de evolución que es el espiritualismo siempre aparecen; en otras ocasiones es porque la posición en que ahora ase encuentran resulta cómoda, y al cambiar podrían perder esas comodidad y sus ventajas; pero recuerde que es preferible un pequeño esfuerzo ahora para un gran bienestar mañana que un rato de bienestar ahora y para mañana un gran sufrimiento.

 

 

 

¿Distintos grados de evolución igual a distintas verdades?

 

Basándose en que existen diversos grados de evolución y en que Dios se manifiesta a nosotros según nuestra preparación varios espiritualistas dicen: – No hay que entrar en polémica ni debate sino que cada quien tenga su verdad y permanezca a pegado a ella que la siga buscando según sus propios medios.

 

Está supuesta solución siempre fracasará; porque si bien existen diversos grados de evolución, eso no implica que si el más evolucionado cree en la transmigración del alma y el menos evolucionado la rechaza ambos tengan razón y ambos tengan la vedad; puesto que: Sólo existe una verdad (dicho de otro modo más explicito: de dos o más afirmaciones o propuestas referentes a una misma cuestión y en una misma circunstancia sólo una es correcta) y lo demás incorrecto o incompleto.

 

¿Acaso estas personas estarían en completo acuerdo con alguien que dijera : “1+3=17” y “ Jesús es menos sabio que Aristóteles”? Lo más probable es que responderían con un absurdo diciendo: - Esa es tu verdad y estás en lo correcto, pero no es la mía-. Creer en un punto de vista así no hace vivir ilusiones que tarde o temprano se desmoronan, por ejemplo: Si yo no creyera en la existencia de Dios y alguien con ideas de este tipo me dice: - Tú estás bien esa es tu verdad, síguela, lo más importante es que tú creas que estás bien- Si yo les hago caso tal vez no pase nada ahora, pero cuando Dios me juzgue NO me dirá ; - Tú estás bien, esa es tu verdad; por lo tanto como tú no crees que yo existo entonces has lo que tú quieras, no voy a juzgarte ni a retribuirte lo que te corresponde por lo que has hecho- totalmente absurdo ¿o no?.

 

Una actitud así no es ya de respecto por las opiniones ajenas, sino es más bien una actitud de tibieza e indecisión y hasta de cierta pereza pues se prefiere creer que lo que uno tiene es lo correcto y tomarlo como tal en lugar de esforzarse por encontrar lo que realmente es correcto; seguir una ideología así es desperdiciar nuestra existencia pues podemos pasar mucho tiempo esforzándonos en algo que al final no es correcto y todo habrá sido perdido.

 

Esta actitud de indecisión no es causada por que los demás sean muy necios y debamos darles la razón; sino que es causada por que quienes así actúan carecen de la preparación para orientar a otros y saben que casi cualquiera pude descubrir su ignorancia y porque también les falta la humildad necesaria para dejar que otros (adecuadamente preparados y no cualquiera) los orienten pues se sentirían menospreciados.

 

Evitemos está actitud y quienes ya la ejercen modifíquenla.

 

 

 

Mezclando ideologías ajenas al espiritualismo

 

Una tercer supuesta solución, aunque diametralmente opuesta a la anterior es la que actualmente tiene más auge entre los espiritualistas y que consiste en que cuando algún espiritualista se empieza a dar cuenta que no tiene la sabiduría ni los conocimientos necesarios para desempeñarse como auténtico espiritualista, empieza a buscar conocimientos o enseñanzas de otras religiones y filosofías, empieza a adaptarlas al espiritualismo; aquí es útil mencionar que el Espiritualismo por se correcto y verdadero tiene similitud con algunos aspectos que son enseñados de modo correcto en otras religiones o filosofías pero eso no significa que la otra ideología (llámese religión, filosofía o ciencia) se correcta en sus demás aspectos por ejemplo:

 

Los judíos creen en un solo Dios, nosotros (espiritualistas) también; pero no por esa causa vamos a rechazar a Jesús como el mesías igual que ellos lo hacen ¿o sí?.

 

Lo malo no es introducir términos, conceptos, creencias y prácticas de otras ideologías; lo malo realmente es introducirlas sin haberlas analizado con pleno conocimiento y de forma minuciosa para poder darles el lugar que en realidad les pertenece; de no hacerlo corremos el grave riesgo de estar introduciendo aquello que a nosotros nos parece bueno aunque en realidad no lo sea, por ejemplo:

 

La gran cantidad de festividades católico-romanas adaptadas al espiritualismo así como una buena cantidad de himnos y creencias.

 

La gran cantidad de términos, conceptos, prácticas, libros que varios grupos espiritualistas tomas de religiones y filosofías orientales cuando en realidad la mayoría de estos conceptos son contradictorios (aunque no todos) y hasta equivocados.

 

Un gran número de creencias y prácticas netamente ocultistas y esotéricas o seudoesotéricas.

 

En muchas ocasiones han sido introducidos conceptos y libros que toman de otras ideologías y se consideran “valioso” para la preparación del espiritualista y suelen ser muy recomendados para instruirse como espiritualista mas por desgracia muchas veces se han “adoptado” sin pleno conocimiento de los mismo lo que impide una valoración adecuada, veamos algunos ejemplos más claros:

 

Entre los libros que muchos espiritualistas usan para su “instrucción espiritual” están los de los siguientes autores: Ramatis, Allan Kardec, Esteban Mayo, Conny Méndez, Sai Baba, Prabhupada, etcétera. Varios de los mismos tienen ideas contradictorias entre sí o ideas opuestas al espiritualismo.

 

El haber calcado el dogma católico-romano de la trinidad sin tener los espiritualistas una argumentación firme que pruebe porque lo creen.

 

Por basarse en textos (libros) de los autores antes mencionados, algunos espiritualistas creen en la reencarnación, otros en la transmigración, otros que es lo mismo y otros más rechazan ambos conceptos y para probar sus afirmaciones recurren a esos libros que tratan de tomar como autoridades dentro del espiritualismo.

 

Otros consideran que Jesús fue Esenio y afirman que el cristianismo tomo sus creencias y mensajes de la secta esenia pretendiendo probar estas creencias con especulativas hipótesis basadas en libros de ficción (se les considera así pues salvo unos cuantos por lo regular no indican sus fuentes y por lo regular su principal argumento son las similitudes de la enseñanza de Jesús con las enseñanzas de los esenios; pero omiten (deliberadamente o por desconocimiento tal vez) las profundas diferencias entre lo que Jesús dijo y lo que los Esenios decían. Una prueba de las múltiples que existen es que Jesús enseña a amar y bendecir a los enemigos (Mt 5:44) mientras que los Esenios ordenan lanzar maldiciones contra los enemigos (Regla de la comunidad o bajo la clave 1QS en el pasaje 2:5-9 y otros).

 

Para evitar estos errores evitemos buscar fuera lo que tenemos dentro, después de todo no basta con obtener conocimientos sino lo importante es como procesamos (juzgamos, valoramos y evaluamos) esos conocimientos y si no lo hacemos del modo correcto fracasamos.

 

 

 

Segundo Problema: Actitud hacia la humanidad

 

No debemos ser egoístas y preocuparnos sólo por nosotros mismos siendo indiferentes al sufrimiento del resto de la humanidad, entonces ¿cómo debe ser nuestra actitud hacia la humanidad? Para solucionar este problema se han seguido dos rumbos opuestos y por desgracia incompletos y estos son a saber:

 

La sola ayuda material

 

Algunos espiritualistas consideran que con entregarles la ayuda material a los necesitados es suficiente, y e esa ayuda va desde curarlas hasta campañas de caridad, más esta actitud no distingue gran cosa a los espiritualistas de una gran cantidad de asociaciones religiosas o civiles aun de algún club que periódicamente realizan actividades similares; la cuestión es que los espiritualistas no debemos limitarnos a entregar ayudas materiales porque si lo hacemos estamos atacando únicamente los efectos y las causas seguirán activas; necesitamos y debemos entregar también ayuda espiritual (o sea orientar a las personas para alejarlas de lo que no es de acuerdo a la voluntad de Dios).

 

Sin embargo, por no estar solucionado el problema de la falta de sabiduría y conocimientos firmes , estos espiritualistas se limitan ha entregar ayuda material.

 

 

 

El sólo conocimiento abstracto

 

El otro rumbo que han tomado algunos espiritualistas es opuesto al anterior, pero no por eso más efectivo; ya que pretende en unos casos dar a casi cualquiera enseñanzas abstractas, esotéricas sin importar que es lo que las personas necesitan realmente; pues considere usted ¿de qué le sirve una minuciosa explicación del tetragramatón esotérico y del tetragramatón hebreo a una persona que tiene problemas en su hogar?.

 

En otros casos los espiritualistas se aislan de los problemas que afrontan la humanidad y se enredan en diálogos referentes a su “larga experiencia”, sus “profundos conocimientos espirituales” o en decir que tienen comunicación con seres extraterrestres o que grandes maestros de la antigüedad los están instruyendo en doctrinas de grandes iniciados. Pero ¿qué utilidad tiene esto (que por lo regular es erróneo e indemostrable) si a nuestro alrededor hay jóvenes, niños, matrimonios, etcétera que requieren una orientación en su vida? Quienes siguen este rumbo de acción seguramente responderían algo así: - “Es que los espíritus de las demás personas todavía les falta evolucionar a través de más reencarnaciones para que puedan entender la importancia de estas enseñanzas tan profundas y avanzadas”. A estas personas les responderemos únicamente ¡No hay problema (al menos por el momento)! Sigan hablando de todas esas cosas y esperando que la gente evolucione por si sola, esperen diez, veinte o cien reencarnaciones; mientras, los que hemos escuchado decir a Jesús – “No es el justo quien necesita ser salvado, ni es el sano quien necesita el médico” ¡Actuaremos ahora!.

 

 

 

Analizando en conjunto ambos rumbos de la actitud hacia la humanidad veremos que si sólo hacemos obras materiales (primera solución) nuestras obras no trascienden; pues ha dicho Jesús - “ Muchos me dirán ¿acaso no profetizamos en tu nombre y en tu nombre no sanamos enfermos y obramos prodigios? Mas yo responderé apartaos de mí obreros del desafuero que nada tienes que ver conmigo”.

 

Si seguimos tratando únicamente de llevar conocimientos espirituales (segunda solución) no lo podremos hacer correctamente mientras no solucionemos el problema número uno que es la falta de sabiduría y conocimientos firmes, pues mientras unos espiritualistas enseñarán la transmigración y usarán términos orientalistas, otros hablarán de reencarnación y celebraciones católico-romanas.

 

¿Con base en qué orientarán a los niños y los jóvenes?... ¿Será con base a un conjunto de ideas de aquí y allá que se presenten como “espiritualismo”?, ¿Con base en el amor?, ¿ese amor que les falta a muchos espiritualistas porque hay una gran desconfianza entre ellos?...

 

Estas reflexiones nos llevan al tercer gran problema.

 

 

 

Tercer Problema La Unidad

 

Algunos espiritualistas consideran que solucionando este problema de la unidad se estarán solucionando automáticamente los demás, y para afrontar este problema se han seguido varias soluciones, algunas de ellas son buenas solamente que no han sido aplicadas de modo correcto, analicemos estas propuestas.

 

¿Sólo se requiere unidad espiritual?

 

Una supuesta solución que más bien es todo lo contrario consiste en suponer que la unión material (física) no es necesaria porque estamos unificados en Cristo por medio de nuestra fe y nuestra oración, además sabiendo que todos somos hermanos e hijos de Dios, etcétera.

 

Todo esto es muy bonito de palabra pero irreal, pues en un plano físico las cosas espirituales generalmente ocupan una forma física para manifestarse. ¿acaso no Jesucristo por medio de un cuerpo y actos físicos representó y enseñó lo celestial (espiritual)?

 

Esta es una actitud de indiferencia y de considerar que todo está bien como está, olvidando que la unión hace la fuerza y esa unión es material y espiritual; pues si somos espíritu, también usamos materia para expresarnos.

 

¿Debe haber una

 

Otros pretenden que no haya una representación visible y directa de quien organice la unificación, pues dicen que el único organizador o entorno a quien debemos unificarnos todos los espiritualistas es Cristo; pero Cristo dijo “dad al César lo que al César corresponde y a Dios lo que de Dios es”. Cristo nos organiza y unifica en el plano espiritual, pero ¿en el material quién?... ¿Le dirán las personas que así piensan a Cristo “ ven y haz este trámite ante las autoridades para que nos autoricen esto otro”?.

 

Absurdo, en muchos casos lo que ellos pretenden es no estar bajo la autoridad de nadie o que sea entorno a ellos como nos unifiquemos.

 

Unidad conforme a las opiniones propias y no buscando la verdad

 

Algunos espiritualistas tratan de lograr la unificación no con base en lo que es correcto; sino con base en lo que alguien piensa que es correcto (sin comprobarlo, sin bases firmes ni objetivas); pero esto de ningún modo es apropiado porque veamos el siguiente ejemplo:

 

Los grupos trinitarios marianos ¿Qué lineamientos tratarían de que se siguieran?... claro que aquellos que coincidan con sus opiniones. ¿Los grupos con tendencia hacia el catolicismo que propondrían?... Desde luego que una forma apta para sus ideas. ¿Los grupos con tendencias esotéricas y orientalistas que nos propondrían?... Por su puesto que lineamientos esotéricos.

 

Cada uno de estos grupos quiere que en la unificación se adopten sus ideas (terminología, conceptos, horarios de trabajo, y forma de desempeñarlos), sin preocuparse si son o no correctos o si existen ideas mejores; esto también se produce a causa de un problema que se ha venido dejando para el final y es la vanidad y falta de honestidad (por falta de espiritualidad) que existe en muchos espiritualistas quienes tomando y fracasando con las soluciones comentadas al problema de la falta de sabiduría y conocimientos firmes se consideran sumamente sabios en la enseñanza espiritualista y empleando para justificarse argumentos erróneos como los siguientes:

 

  • “Yo soy el más apto porque mi mayor edad me da más experiencia”

  • “El más idóneo es el más joven porque la juventud le da mejores puntos de vista”

  • “Yo soy el más adecuado por que tengo tal o cual título” algunas veces títulos académicos del mundo que nada tienen que ver con la espiritualidad y a veces títulos que afirman que Dios les otorgó.

 

Pretenden se el centro entorno al cual se unifique y organice el espiritualismo sin estar realmente preparados para tal misión.

 

Antes de proseguir aclararemos que no se quiere decir que un grupo o una persona no pueda ser la representación del centro de unificación, lo que se menciona es que con argumentos tan débiles como los anteriores no se pueden considerar aptos para tal misión.

 

Continuando con lo ya mencionado, estás personas que pretenden imponer sus ideas para la unificación al ser sometidas a análisis y reflexión principalmente a través del diálogo o de cuestionamientos más profundos, comenten un gran número de errores al tratar de defender sus opiniones simplemente porque no se han tomado la molestia de revisar si lo que ellos dicen es cierto; pero por lo general sabiendo que en casi cualquier análisis se les podrá descubrir, rehuyen las preguntas y evitan el debate diciendo “No vamos a entrar en debate ni en polémicas de ningún tipo sólo debemos mantener el amor y la armonía” Pero estas respuestas en lugar de favorecerlos, solo revela las deficiencias de su preparación pues para un diálogo provechoso que no se convierta en debate inútil se requiere conocer adecuadamente de lo que se habla y llevar la reflexión y análisis hasta las últimas consecuencias para obtener una conclusión provechosa. Sin embargo, tales personas también suelen caer en el error de pensar que un diálogo o un análisis consistirá en que usted únicamente escuche y acepte lo que ellos le dicen y si usted plantea alguna pregunta difícil o rechaza algo de lo que dicen por carecer de fundamento o por absurdo ellos lo acusarán de que usted es necio que sólo quiere debatir o caer en polémicas inútiles; pero en cambio cuando usted externe sus opiniones (si es que en algún momento lo permiten) ellos podrán elevar la voz para interrumpirlo, objetar exigir más pruebas cuantas veces lo deseen. ¿A cuántos espiritualistas ha visto actual así?... ¿De grupos ajenos o de su propio grupo?... ¿Usted no ha actuado así?...

 

 

 

Conclusiones

 

De esta forma hemos sintetizado los principales problemas que afronta el espiritualismo y si las soluciones anteriores han fallado ¿qué hacer? ¿cómo enfrentar y por dónde empezar para solucionar los problemas?.... Los primeros pasos a seguir el lector atento ya los podrá vislumbrar pues a lo largo de este texto hemos visto actitudes que no deben ser seguidas los pasos siguientes son recordar que Jesús dijo “Retira primero la viga de tu ojo, para que puedas quitar la paja en el ojo de tu hermano”, el saber popular dice “el buen juez por su casa empieza” .

 

Entonces una vez evitadas las actitudes equivocadas que hemos mencionado, debemos tener la disposición para buscar y reconocer la verdad, aunque ella no coincida con lo que nosotros ahora concebimos como verdad. Entonces oremos a Dios por que nos guíe en tan dura pero tan valiosa empresa, no debemos por ningún motivo descuidar los principios esenciales del caminos de Dios de los cuales podemos resaltar los siguientes:

 

  • Confianza plena en el Único Dios Todopoderoso

  • Búsqueda infatigable de un mejor conocimiento de la voluntad de Dios

  • Armonía (que implica amor, justicia, honestidad) hacia los que nos rodean.

 

Sin descuidar pues lo antes expuesto debemos proceder a una minuciosa revisión de el espiritualismo no como lo conciben otros; sino del espiritualismo que nosotros concebimos y practicamos como correcto, debemos preguntarnos:

 

¿Cuánto conozco de lo que digo creer?

 

¿Cuánto practico del espiritualismo?

 

¿Soy consciente del significado de los actos que como espiritualista realizo en mi vida en el acercamiento a con Dios?

 

¿Realmente soy dócil a la voluntad divina?

 

¿Qué tan honesto soy?

 

¿Estaría dispuesto a apegarme al camino verdadero aunque eso signifique perder algunos de los privilegios materiales de los que ahora disfruto (como ejemplo que se me reconozca como autoridad por mi cargo o como persona sabia).

 

Hagamos lo anterior con sinceridad pues de nada sirve que ahora aparezcamos como el más antiguo y experto espiritualista enseñando algo de lo que no estamos seguros si ante quien realmente importa nada podemos ocultar ya que Dios si se percata de la falsedad de nuestras palabras, las cuales pueden engañar a otros y en ocasiones hasta a nosotros mismos las creemos.

 

Estas son pues las recomendaciones iniciales de lo que debemos realizar en forma individual, luego dentro del grupo al que pertenecemos y entonces podremos iniciar a trabajar en conjunto con otros grupos espiritualistas.

 

En esta última parte del trabajo con otros grupos no deberemos olvidar que no buscamos convencer a los demás sino encontrar la verdad; por lo cual no recurriremos a “trampas” y mentiras para probar lo que nos gusta, no pretenderemos ser sabios donde no los somos, no eludiremos las preguntas difíciles. Reconozcamos nuestras limitaciones pues “no lo sabemos todo”ayudemos a los que sí saben (y que lo pueden demostrar) porque si los ayudamos nos estamos ayudando a nosotros mismos, si entorpecemos su trabajo siendo un obsta culo en su camino, los que no avanzaremos seremos nosotros .

 

 

 

Hermano Espiritualista Avanza.

 

1 Proverbios 112 del Último Testamento

 

2 Mateo 24:23-24 del Nuevo Testamento

 

Comentarios   

+1 #1 Genaro Ascencio 02-07-2013 22:36
He notado èsta problemàtica muy comùn, poca firmeza de fe y muy variada nociòn de un creyente a otro. Mezclas diversas como lo apuntas
y me identifico con èsta necesidad de ser coherentes con lo que pienso y, creo ser y quiero ser . Dios nos qyude .

Saludos.
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